El rebozo es una de las prendas símbolo de la mujer mexicana.

Desde la época prehispánica lo porta, no solo por bello, sino en momentos claves de su vida como al arrullar o cargar a su bebé, como parte de su ajuar de novia, y hasta forma parte de su indumentaria que la ha de acompañar al más allá.

También tiene fines utilitarios como para cargar leña y cántaros de agua.

Hoy, la producción artesanal del rebozo tiene sus desafíos dada la industrialización, falta de difusión, su alto costo, las preferencias por otras prendas y el desinterés de las nuevas generaciones por el continuar este bello oficio. Es por esto que procuramos hacer nuevas propuestas de cómo llevarlo, esperando así que más gente lo valore y se enorgullezca de tener su reboso propio.